Exclusividad SEO: competir contra uno mismo
Una de las preguntas frecuentes por parte de los clientes a la hora de contratar un SEO es por la exclusividad. A la mayoría de los clientes con negocios importantes les preocupa que su SEO trabaje sólo para ellos, es decir, no “compartirlos” con la competencia.
Hay varios factores que influyen en cuánto le importa a un cliente la exclusividad de su SEO, pero a mi criterio los más importantes son:
- el volumen de facturación del sitio del cliente,
- la competitividad del mercado en que se mueve,
- cuán crítico es para el negocio del cliente el hecho de aparecer en primeras posiciones en buscadores,
- cuántos SEOs profesionales hay especializados en ese mercado,
- en qué etapa del ciclo de vida de marketing se encuentra el negocio del cliente.
Hay algunos mercados en los cuales los clientes literalmente se pelean por los SEOs especializados: se los tironean de un lado a otro porque saben que de ellos depende buena parte de la facturación. Me ha tocado trabajar en algunos de esos mercados, y es realmente un caso de estudio antropológico
Cuanto más peleada esté la cosa, más tenderá el cliente a querer su SEO para él solo.
Claro que la exclusividad cuando uno trabaja en relación de dependencia es un acuerdo tácito, pero cuando uno es profesional independiente es algo bastante complicado de manejar.
Primero, por cuestiones de plata: ¿cuánto debe cobrar “extra” un SEO para mantener la exclusividad? Es difícil calcularlo tanto para el cliente (hasta cuánto le conviene pagar) como para el SEO (cuánto estima que podría ganar con un competidor).
Segundo, por tiempos: ¿durante cuánto tiempo debe mantenerse ese acuerdo de exclusividad? Por ejemplo, si se trata de una consultoría, ¿6 meses está bien? ¿O alcanza con uno? ¿O con un año?
Personalmente me ha pasado de trabajar haciéndole el SEO a un sitio determinado y un tiempo después hacerle una consultoría a un competidor. En el ínterin entre un trabajo y otro, algunas reglas cambiaron y el segundo sitio era mucho más flexible, lo que permitía un trabajo muchísimo mejor de optimización onsite. Resultado: el segundo sitio llegó al puesto número uno para la keyword principal, y bajó al primer sitio un puesto más (yo nunca había podido subirlo más de puesto número 4; ahora estaba puesto número 8 y con mi nuevo cliente primero pasó a puesto número 9).
Cuestión que el primer cliente se puso a averiguar quién le había hecho SEO al segundo cliente, supo que había sido yo y me contactó, un poco ofendido porque yo había trabajado para la competencia. Le expliqué que existía la exclusividad y que yo no había prometido ser exclusiva suya. Me pidió que vuelva a trabajar con ellos. Pero zas, esta vez yo sí había firmado exclusividad con el segundo cliente. Se agarró una bronca importante, y yo me quedé pensando en lo complicado que es manejar esto.
En mi caso, lo que me resultó más llamativo es cómo uno a veces termina compitiendo contra sí mismo. Hacer un trabajo SEO para un cliente, sin exclusividad; que te contrate un competidor, lo posiciones y te encuentres con que tenés que desbancarte a vos mismo… ¡eso sí que es raro! Incluso uno a veces piensa “por qué lo habré hecho tan sólido que ahora no lo puedo bajar”
Eso mismo me pasó también con otros clientes. Hubo particularmente un trabajo que en su día salió tan pero tan bien que luego, trabajando con un competidor, me resultó imposible desbancarlo.
El problema: no sé si eso me pone contenta o me da bronca, jaja!
¿Pero adónde quería llegar con toda esta perorata? A varias conclusiones:
- Si sos cliente de SEO:
- La exclusividad es algo muy importante en algunos mercados, en muchos casos vale la pena pagar cada centavo aunque sea caro. Preguntate: ¿es el SEO realmente estratégico para mi negocio? ¿Mis ventas online dependen del SEO en un alto porcentaje? ¿La competencia me pisa los talones constantemente? Si la respuesta es sí, entonces siempre conviene pagar exclusividad del mejor SEO que puedas encontrar.
- Por más importante que sea el SEO, ni el mejor SEO del mundo puede hacer magia, sea exclusivo o no. Si tu sitio es realmente malo o muy poco flexible, por más exclusividad que pagues a la corta o a la larga te van a desbancar de las primeras posiciones. Antes de invertir una fortuna en SEO, invertí media fortuna en hacer *bien* tu sitio (con un SEO al lado para que sea search engine friendly desde el minuto uno).
- La inversa de lo anterior: si estás seguro de la calidad de tu sitio, tenés buen contenido, tu mercado no es ultra-competitivo y estás pendiente de lo que pasa en la red, es probable que no necesites exclusividad. Más que pagar exclusividad, te conviene invertir en varias consultorías a lo largo del año para asegurarte de que seguís por el camino correcto y estar al tanto de los cambios en el funcionamiento de los buscadores.
- Si sos SEO profesional:
- Competir contra uno mismo es rarísimo. Bizarro, te diría. Pero ahí, cuando tengas que competir contra tu propio trabajo, te vas a dar cuenta de varias cosas, entre ellas: que no todas las tortas se hacen con la misma receta, que no es lo mismo trabajar con un sitio bien hecho que con uno desastroso, que las reglas del juego del posicionamiento en buscadores cambian constantemente… y que el SEO profesional tiene que aprender todos los días
- No te apures a firmar exclusividad, por más que la plata sea tentadora. ¿Y sabés por qué? Porque una de las cosas más hermosas del trabajo SEO es el desafío, y firmando exclusividad te atás a estar, al menos un tiempo, sin poder entrar nuevamente al ring. Especialmente en los mercados competitivos, que para mi gusto son los más divertidos.
Espero que mis consejos te sean de utilidad. Y como siempre, te invito a que me cuentes qué opinás vos y qué experiencias tuviste con respecto a la exclusividad SEO.
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3 de noviembre, 2009 a las 22:38
Muy buen articulo, en mi caso la exclusividad termina siendo etica, ya que me he involucrado tanto con mis clientes SEO que no podria trabajar con la competencia. Por suerte siempre mantuve buenos contratos por largo plazo y no tuve que venderme por hambre
saludos !!
3 de noviembre, 2009 a las 22:45
Síiiii, eso también me pasó un par de veces! Por ejemplo, posicioné hace varios años un sitio para una amiga que tiene una agencia de remises, me llamaron de la competencia y dije que no. Y eso que a mi amiga le hice el trabajo gratis
Gracias por el comment, un honor tenerte por acá
6 de noviembre, 2009 a las 15:54
Yo creo que es cuestión de principios, pero también del tema económico, si el cliente es uno a largo plazo hay oportunidad de ser exclusivo, pero para una competencia pequeña no tiene forma de ser, tal como comentas.
29 de noviembre, 2009 a las 11:08
Yo tuve varias veces pedidos de exclusividad, en ese caso, opté por analizar el costo de oportunidad por dejar de atender al resto de los competidores (actuales clientes mios..) y pase un precio que termina siendo ridiculo y que nadie puede pagar…. en definitiva, la exclusividad se paga, solo para el que puede costearla.
29 de noviembre, 2009 a las 11:13
Yo no comparto lo de pasar un precio alto y si agarran hacer el trabajo, para mi la Etica es primordial siempre.
Pero cada uno hace lo que quiere con su actividad laboral!! y hay que respetarlo
saludos!
6 de marzo, 2010 a las 19:49
muy interesante articulo
28 de mayo, 2010 a las 23:19
Que buen aporte ya que ando ofreciendo el servicio de SEO en mi web todos estos aportes son valiosos.
15 de julio, 2010 a las 10:29
muy bueno leer el articulo, es curioso, tambien me ha pasado en varias opcaciones, pero creo la etica aca juega un papel importante, aunque cuando la paga es otra… de hace pensar por momentos.. muy bueno al articulo.
11 de octubre, 2011 a las 21:19
Bueno si el cliente tiene el dinero para pagar a un SEO exclusivo para el, por que no. Pero si quieren bueno, bonito, barato y ademas exclusivo pues no creo que sea justo.